Microbiota y salud mental: el vínculo con tu bienestar

La ciencia lo confirma: este ecosistema microscópico no solo regula tu digestión, también influye en tus emociones, tu energía y tu equilibrio cognitivo.
Nutrición: que tu alimento sea tu medicina
“Somos lo que comemos” no es un eslogan: es la base.
El organismo necesita materia nueva a diario para sostener estructuras y reacciones metabólicas; gran parte llega por vía oral a través de los alimentos. Por eso cuidamos qué y cómo comemos: la nutrición consciente pone el foco en la calidad y en la adecuación personal (no todas las personas necesitamos lo mismo).
Dietoterapia: personalizar, no generalizar
No existe una dieta “perfecta” para todo el mundo. La dietoterapia busca lo oportuno en cada caso, según contexto, necesidades, carencias y estado de salud.
La comida es medicina: la pauta se ajusta a tu realidad y se revisa con criterio.
¿Y los complementos?
Los complementos dietéticos se usan como apoyo cuando la dieta no alcanza o el desequilibrio está más instalado. Primero comida; después, si hace falta, refuerzo. No soy de la escuela «complementos para todo».
Cómo lo aplico en Albaraque
La alimentación es un pilar esencial de trabajo en cualquier acompañamiento.
Pocas acciones y bien hechas: cambios asumibles, recomendaciones claras y sostenibles. Sin obsesiones.
Trabajamos en sinergia integrando otras técnicas naturales de forma coherente y respetuosa.
Descubre cómo integramos la nutrición en tu Autocuidado
• Estudio CONECTA – para reconducir tu equilibrio cuando lo has perdido.
• Estudio EXPANDE – para conocer mejor tus necesidades de autocuidado y saber mantener tu terreno.

La ciencia lo confirma: este ecosistema microscópico no solo regula tu digestión, también influye en tus emociones, tu energía y tu equilibrio cognitivo.

Más allá de las causas más evidentes, la dismenorrea puede ser influenciada por una variedad de factores físicos y emocionales.

Casi todos los seres vertebrados la sufrimos, a excepción de aquellos que suelen colgarse boca abajo, como es el caso de los murciélagos.

Somos lo que comemos, es una afirmación que estamos muy acostumbrados a oír, y sin embargo pasamos por alto muy a menudo.